En el siguiente artículo tendrás a tu disposición el concepto de crédito, sus diferentes tipos y aplicaciones en la vida cotidiana.

Definición de crédito

La Real Academia Española define la palabra “crédito” de la siguiente manera: “Cantidad de dinero u otro medio de pago que una persona o entidad, especialmente bancaria, presta a otra bajo determinadas condiciones de devolución.”

 La palabra crédito no debe confundirse con los demás significados que posee:

  • En el segmento educativo universitario, el crédito es la unidad con la cual se ponderan las diferentes asignaturas, las cuales se calculan en base a la cantidad de horas de clases.
  • En la industria televisiva, la palabra crédito representa los diferentes títulos que listan los individuos que participaron en la producción y filmación de los diferentes contenidos. Los créditos aparecen al comienzo y al final de los diferentes contenidos.
  • Buena reputación o buena fama. Se utiliza para ponderar a las personas.
  • Aceptación de una cosa como cierta o verdadera.

 En este caso en particular, nos referimos al término “crédito” que está vinculado al sistema financiero. La palabra “crédito” proviene del latín “creditum”, cuyo significado es “cosa confiada”. En consecuencia, este término siempre estará vinculado con la confianza. También es utilizado para denotar la reputación, autoridad y fama de los individuos y organizaciones.

Diferencias entre crédito y préstamo

Es importante aclarar que estos dos términos poseen significados diferentes, a pesar de que en la vida cotidiana suelen utilizarse para hacer mención a las mismas situaciones. En el mundo financiero estas palabras consisten en conceptos diferentes, cada uno de ellos con características particulares.

Préstamo: cuando una entidad financiera como los bancos presta dinero a un cliente. Este capital tiene que ser devuelto en un plazo pactado en el contrato, sumado a los intereses claramente detallados en el acuerdo.

Los mismos se realizan para proyectos de mediano y largo plazo, con el objetivo de disminuir el monto mensual de las cuotas a abonar. Si el cliente lo desea también puede pactar pagos trimestrales, semestrales o anuales. El deudor tiene la ventaja de contar con un calendario de pagos claro, el cual le permitirá organizar correctamente su presupuesto.

Generalmente el objetivo de los préstamos es satisfacer las necesidades específicas de los clientes particulares. Además de las cuotas, para la concreción del contrato se le pide al cliente una garantía o un aval, el cual responderá económicamente en caso de que el deudor no pueda honrar sus compromisos.

Luego de firmar el contrato, el banco depositará en la cuenta del cliente el monto acordado del préstamo. Desde este momento comienza a regir los días establecidos en el acuerdo, quedando configurada la estructura de pagos del cliente.

Crédito: en este caso, el banco le brinda al cliente una cuenta de crédito con un monto máximo mensual a retirar pactado en el contrato. De esta manera, el cliente puede acceder a la cantidad de dinero que necesite, recibiendo al final de cada mes una liquidación con el capital utilizado más los intereses y gastos administrativos.

Aspectos en común entre préstamo y crédito:

  • En ambas situaciones una entidad financiera presta dinero a un cliente. El deudor se compromete a devolver el capital solicitado en un plazo de tiempo pactado al firmar el contrato. El banco obtiene beneficios en base a la tasa de interés que solicita a cambio de otorgar dicho préstamo.
  • La entidad financiera que ocupa el rol de acreedor, tiene el marco legal necesario para solicitar al deudor el cobro del dinero acordado al momento de firmar el contrato. Los pagos deben realizarse en tiempo y forma para evitar penalidades.

En caso de que el deudor ingrese en una situación de cesación de pagos, el acreedor tendrá la posibilidad de iniciar acciones legales contra el deudor. Las mismas pueden implicar el cobro de la deuda mediante el garante o la subasta de bienes cuyo titular sea quien solicitó el préstamo.

Tipos de crédito

En el mercado existen una amplia variedad de créditos, con características particulares que se ajustan a las necesidades del cliente. Los mismos son:

  • Créditos de consumo. Consiste en el otorgamiento de un préstamo desde un banco hacia una empresa o cliente particular. Tiene como objetivo brindarle al cliente la posibilidad de comprar bienes o disponer del capital necesario para la realización de una operación concreta.

Los créditos de consumo son ampliamente utilizados para la compra de muebles, coches, electrodomésticos y una gran cantidad de productos de valor elevado. También son utilizados para las actividades de ocio y turismo.

Estos créditos también son empleados por los supermercados. En este caso en particular, les otorgan a los clientes una tarjeta de crédito que puede utilizarse solamente en esa entidad, con la posibilidad de adquirir productos que pueden abonarse a largo plazo.

  • Créditos para bienes duraderos. Es muy similar al punto anterior. Son otorgados con el objetivo de brindarle al cliente el dinero faltante para adquirir dichos bienes. El cliente tiene la obligación de abonar una parte del bien con recursos propios, mientras el banco abona la parte restante.

Los bienes adquiridos quedan como garantía de cobro de la entidad financiera hasta que el deudor cancele la deuda.

  • Créditos de libre inversión. Tienen la particularidad de que el cliente dispone de libertad para gastar el dinero como prefiera. Es de especial interés para los individuos y organizaciones que requieran de capital adicional para realizar diferentes objetivos, sin necesidad de tener que dar explicaciones al banco sobre cómo lo utilizarán.

Los créditos de libre inversión no están sujetos a la compra de ningún bien o servicio específico. Son ofrecidos por los bancos e instituciones financieras, y como mencionamos anteriormente, no tienes que dar explicaciones al respecto de su utilización.

Pedir Crédito

Es importante que antes de solicitar un crédito de libre inversión, verifiques la reputación de la empresa o banco que vayas a acudir. Es de vital importancia que consultes en varios sitios, prestando atención a los elementos como comisiones y costo total anual. Luego de realizar esta comparación y definir la mejor alternativa, verifica tu presupuesto personal para saber si podrás afrontar el pago de las cuotas sin inconvenientes.

  • Créditos de nómina. Es una alternativa similar a los créditos de libre inversión. En este caso en particular, el banco exige al cliente que el pago de su salario se realice en una cuenta perteneciente a esta entidad. De esta manera, la entidad financiera podrá debitar automáticamente el saldo de la cuota cada vez que recibes tu sueldo.

También es importante mencionar que pueden ser utilizados para diversos propósitos, sin necesidad de explicárselos al banco.

  • Créditos específicos. Los mismos tienen como objetivo ofrecer a los clientes capital financiado para el logro de diferentes metas particulares. Es una alternativa ampliamente utilizada para fines educativos, automotrices e hipotecarios.

El banco te solicitará que le notifiques el motivo del otorgamiento del crédito. Debes presentar la documentación necesaria que demuestre que compraste el bien que habías definido como motivo del acceso al crédito.

La principal ventaja de los créditos específicos es que su plan de pago está diseñado en base al objetivo a cumplir.

Al igual que con las demás clases de crédito, siempre revisa y compara las diferentes alternativas, para saber cuál es la que mejor se ajusta a tu presupuesto.

  • Créditos revolventes. Consiste en una línea de crédito con un monto fijo. Tiene como característica que al momento de realizar el pago de las diferentes cuotas, los recursos disponibles para volver a realizar gastos se incrementan en igual medida. No es necesario abonar la totalidad de la deuda para volver a disponer de monto de crédito.

El crédito revolvente le permite disponer al cliente del monto fijado en el contrato las veces que lo necesite, a medida que vaya realizando pagos totales o parciales de los diferentes elementos. Es su principal diferencia con los créditos simples, en los cuales se establece un monto fijo a abonar hasta su cancelación, sin posibilidad de volver a disponer de dinero para realizar compras.

  • Tarjetas de crédito. Son el ejemplo más frecuente de créditos revolventes. Es utilizado para créditos con fines comerciales. Son una opción ampliamente difundida entre las grandes masas poblacionales.

Las tarjetas de crédito se caracterizan por realizar planes de pago en plazos cortos, con el objetivo de que el cliente recupere rápidamente el monto para volver a realizar compras.

Las tarjetas de crédito son un mecanismo que permiten disponer de dinero que aún no cobraste de tu salario, pero que tienes la certeza de cobrarlo en un corto periodo de tiempo.

Este método de pago es ideal para compras en las cuales tienes la certeza que podrás cancelar con tu próximo salario. Es una manera de convertirse en un cliente que utiliza este método de financiación sin permitir la generación de intereses por parte de la entidad financiera.

Ventajas  y desventajas de solicitar un crédito

Entre las ventajas de este mecanismo de financiación podemos mencionar:

  • Posibilidad de comprar un bien o servicio y realizar el pago más adelante. Es ideal para aquellas situaciones en las cuales no puedes esperar hasta cobrar tu próximo sueldo o ahorrar el dinero de manera tradicional.
  • Convierte en algo sencillo la tarea de comprar los elementos que deseas en el momento que prefieras.
  • Flexibilidad para disponer de importantes sumas de dinero para realizar diferentes compras. Ideal para afrontar grandes inversiones como los estudios universitarios y compras de bienes duraderos.

Como todo método de financiación dispone de una serie de desventajas, las cuales enumeraremos a continuación:

  • Su utilización implica el agregado de cargos adicionales. Los mismos están vinculados al plan de financiamiento solicitado.
  • En caso de no poder abonar la totalidad del saldo requerido en los plazos pactados, se incrementarán los intereses por esta demora. Si esta situación se prolonga en el tiempo, la entidad financiera puede iniciar acciones legales contra el deudor.
  • Requiere de disciplina al momento de su utilización. Si no sabes administrar tu presupuesto para garantizar el pago de las cuotas en las fechas pactadas, el monto de la deuda crecerá hasta que se vuelva imposible de pagar. En esta situación te verás obligado a solicitar un plan de repago, el cual posee muchos intereses y afectará tu historial crediticio por un largo periodo de tiempo.
  • Un gran porcentaje de los créditos disponen de plazos de pago muy extensos, generando en el cliente la sensación de que está sumergido en una deuda interminable.
  • Debes disponer de una buena calificación crediticia, ya que es la única manera en la cual generarás confianza en el acreedor. Si no te encuentras en esta situación, es prácticamente imposible que seas beneficiado con un crédito.
  • En muchas ocasiones los créditos solicitados no cubren la totalidad del costo que necesitas cubrir.

Consejos para solicitar un crédito

Lo primero que tienes que considerar es la cantidad de crédito que estás en condiciones de pagar sin inconvenientes. El monto se calcula tomando el 20% de los ingresos anuales netos. Este se considera el tope máximo a solicitar para garantizar una buena capacidad de pagos.

En lo que respecta a la financiación, se recomienda que el monto mensual de las cuotas a abonar no supere el 10% del salario mensual neto.

Los consejos anteriores te permitirán definir la cantidad ideal a solicitar y plan de financiación. Los créditos se pueden clasificar en:

  • Buen crédito: consiste en abonar de manera puntual el monto requerido, nunca omitir una cuota y mantenerse dentro de los límites de capacidad de pagos. En consecuencia, será más fácil pedir crédito, no abonarás cargos adicionales por penalización, situación que se traduce en dinero extra disponible en tu presupuesto.

Los buenos créditos son los que permitirán concretar objetivos sin padecer dificultades. Te permitirán mejorar en gran medida tu perfil crediticio.

  • Mal crédito: cuando el deudor afronta las cuotas con morosidad, omite pagos e incluso abona menos del mínimo solicitado. También se refiere a cuando se excede el límite de crédito, derivando en una gran cantidad de deuda.

Estas conductas tendrán como consecuencia la dificultad para solicitar nuevos créditos en el futuro. También se pierde cuantiosas sumas de dinero por el pago de cantidades extras de cargos financieros producto de abonar cuotas de manera atrasada.

 

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